junio 30, 2009

¿"Medio" golpe?

No deja de ser indignante cómo algunos medios de comunicación han decidido ignorar la gravedad de los acontecimientos ocurridos en Honduras y, concretamente, cómo han evadido el sintagma nominal “Golpe de Estado” en sus contenidos.

Dado que no podemos presentar a nuestros lectores un estudio riguroso sobre el tratamiento que los medios venezolanos han dado al Golpe del día de ayer, nos concentraremos en comentar algunas intervenciones de algunos de los periódicos de circulación nacional y regional.

Sin ahondar demasiado en detalles, si sólo nos limitamos a leer los titulares de algunas portadas de la prensa venezolana del día lunes 29 de junio, veremos no sin preocupación, por ejemplo, que Tal Cual es el único periódico escrito en Caracas que, siendo abiertamente de oposición, habla de Golpe de Estado en su portada-editorial (“Golpe en Honduras”).

El titular de primera página de El Nacional es, probablemente, el menos feliz de la jornada: “Poderes públicos aprobaron la destitución de Zelaya”. Acá no hay rastros de Golpe militar, ni de violencia, ni de protestas. Al contrario, ese titular podría ser aplicable a un largo juicio en que los poderes públicos, autónomos y apegados a la magna constitución hondureña, determinan, con evidencias y sentencias justas, que hay que relevar a Zelaya de sus funciones, dándole, seguramente, un lapso prudente a él y a su familia para que abandonen la residencia presidencial. Este titular no sólo ignora la gravedad del golpe, sino legitima la actuación de los militares hondureños y da un espaldarazo –no tan indirecto- a Michelletti.

Consideramos que ese titular es un grave error, porque atenta contra la verdad de los hechos y contra la inteligencia de los lectores. El periodismo existe para mostrar los hechos como son, no para enseñar el ángulo más bonito de la realidad, el perfil menos feo de la vida. Por eso ese titular nos avergüenza, porque habla muy mal del manejo que los medios hacen de la realidad, corriendo el riesgo de poner en crisis –más aún- su credibilidad. Nos avergüenza porque intuimos que detrás de ese titular no hay más que vaciedad, indolencia y estupidez, y eso nos duele porque El Nacional, además de una empresa, es una institución para el periodismo venezolano; y duele -y repugna- que sacrifique su tradición de una manera tan baja. La evasión, sin embargo, no causa extrañeza si recordamos el hecho consabido de que en 2002 el mismo periódico ordenó a sus periodistas que sustituyeran en sus textos “Golpe de Estado” por “vacío de poder”.

El Universal, otro ícono del periodismo venezolano, se contentó con escribir “Honduras en vilo” y aunque un poco menos insensato que el titular citado, éste también revela una voluntad de evasión que atenta contra la verdad. Ciertamente, todo hecho puede ser visto de una y mil maneras, pero ante un delito la noticia es el delito y, en todo caso, un testigo –¿qué son los periodistas y los medios sino testigos vivos?- no está en posición de absolver al delincuente.

Del mismo modo, otros periódicos tuvieron titulares bastante evasivos y eufemísticos (casi inverosímiles) como el del 2001: “Jefe del Congreso asume presidencia en Honduras”. Por ese orden, El Carabobeño tituló “Congreso destituyó al presidente Zelaya”, el Correo del Caroní se inclinó por “Destituido presidente de Honduras”. Pero creemos que uno de los menos atinados es el del diario La Hora, de Nueva Esparta: “Chávez advierte a Honduras con la guerra y afirma que la FANB ha sido puesta en alerta”. Vale acotar que además de la incómoda sintaxis y la rara extensión del titular, la portada está acompañada por una foto en la que aparece Michelletti muy sonriente, a cuatro columnas, con pose presidencial. Los diarios larenses no se quedan atrás con “Toque de queda en Honduras” (El Impulso) y “Venezuela en alerta militar por Honduras” (El Informador). Otro que llama poderosamente la atención es el del diario tachirense La Nación, el cual decidió titular, como en un cuento de hadas: “Nuevo presidente en Honduras: expulsado Zelaya a Costa Rica”. También destaca el titular de El Siglo: “Fuerza armada en alerta”; así como el de La región: “Toque de queda en Honduras”, diario en el cual este titular aparece jerárquicamente de tercero en la página, después un flamante cintillo de Michael Jackson y de la noticia de un arrollamiento.

Hay que destacar que algunos periódicos regionales fueron mucho más atinados y frontales al momento de dar cuenta de los hechos, llamando Golpe al Golpe. Sin embargo, la mayor parte de estos son medios afiliados al oficialismo, lo cual nos parece menos loable, habida cuenta de las buenas relaciones de los presidentes de Honduras y Venezuela. Lo que queremos subrayar acá es la falta de sensatez con que la mayoría de los medios impresos más críticos al gobierno han tratado, casi en bloque, el Golpe Militar ocurrido ayer en la nación centroamericana, confundiendo, en nuestro criterio, una cosa con la otra y, sobre todo, el rol de agente político con el rol de medio de servicio público, torpemente por cierto.

En este sentido, no puede pasar inadvertido el comunicado del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) sobre la situación en Honduras, en el cual a pesar de condenar las acciones de los golpistas contra los medios de comunicación y el derecho a la información, se afirma que el "CNP no pretende fijar posición en torno a la crisis política, ni opinar sobre el fondo del asunto, de modo tal que ello pudiera ser considerado como injerencia extranjera en un asunto nacional”.

Es evidente que el CNP sí fija una posición mientras afirma precisamente que no pretende hacerlo. Calificar un Golpe de Estado como una “crisis política” ya es todo un manifiesto político. Por cierto, bien debería saber el CNP que una característica común a todas las tiranías y autocracias es invocar el derecho a la “no intervención extranjera” en sus asuntos internos, como una manera de pasar un manto de silencio sobre sus tropelías y abusos.

Asumiendo este tipo de actitudes sutiles, eufemistas y preciosistas, los medios venezolanos y el CNP sólo contribuyen a incrementar su propio descrédito doméstico e internacional, haciéndole un flaco servicio al gremio. Los invitamos, ahora, a examinar concienzudamente el asunto y preguntarse si parte de la indiferencia de la “comunidad internacional” a muchos de los abusos reales que se cometen en Venezuela contra la libertad de expresión y el derecho a la información, no estará motivada, precisamente, por el rechazo que generan unos medios que actúan abiertamente al servicio de intereses políticos y un gremio que, acaso sin proponérselo, sacrifica su ética profesional en el altar de la polarización.

Ojalá esta modesta crítica sirva de alerta. No podemos perder la facultad del entendimiento. No podemos permitir que nuestro oficio siga convirtiéndose en un instrumento de las opiniones y líneas políticas más insólitas. Y si no lo decimos nosotros, entonces quién.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

"y preguntarse si parte de la indiferencia de la “comunidad internacional” a muchos de los abusos reales que se cometen en Venezuela contra la libertad de expresión y el derecho a la información, no estará motivada, precisamente, por el rechazo que generan unos medios que actúan abiertamente al servicio de intereses políticos y un gremio que, acaso sin proponérselo, sacrifica su ética profesional en el altar de la polarización".

Me gusta, no lo había visto por ahí. Me imaginaba que los políticos y la comunidad internacional podían tener otras fuentes más fidedignas que los medios tradicionales, por lo cual creía que probablemente estarían mejor informados.Pero no necesariamente es así.Me imagino que así como nosotros, después de tanta manipulación de la información a veces los mandamos a todos pal carrizo y nos hacemos la vista gorda. Qué bueno que llegaron con nuevo post. Les mando enlace para mi blog, unamos fuerzas. elciegomagoo.blogspot.com , Saludos

Erick dijo...

Gracias nuevamente a la gente de ProMedio. Coincido con Anónimo en destacar la idea que se manifiesta en el penúltimo párrafo. Creo que es una de las luces de este texto. Ciertamente, quién va a prestar atención a las denuncias de violación a la libertad de expresión en nuestro país, si nuestros medios hacen lo que están haciendo.

Sentí que El Universal y El Nacional, entre otros, no dijeron, y continúan sin decir lo que, como medio de comunicación, tienen que decir.

Pero no había tenido la oportunidad de ver el comportamiento de algunos periódicos regionales, por eso les doy las gracias.

Es lamentable la actitud, incluso ante un panorama donde se están dando tantas evidentes violaciones a lo que, aparentemente, tanto defienden nuestros medios: a la libertad de expresión y de información.

Zhandra dijo...

Es inaceptable la actuación de la mayoría de los medios venezolanos en relación con el golpe de Estado en Honduras. Hablan del Sr. Micheletti como que si fuera la autoridad legítimamente autorizada para guiar el destino de Honduras, alegando una "separación de poderes" y "aplicación de la Constitución" y tratan al presidente Zelaya cual delincuente (lo digo por lo de la orden de captura9

Daniel Florencio O'leary dijo...

Bueno amigos concuerdo con este articulo, pero les pregunto algo ¿Por qué se sorprenden?, ¿es que acaso esta misma situación no es la que vivimos a diario en Venezuela?, creo que ya en al menos una oportunidad ProMedio ha hecho una critica constructiva al papel de los medios en Venezuela, de verdad no entiendo la sorpresa…. En fin, espero que esto sirva para que el Venezolano, sea mas consiente de las informaciones que percibe de los medios de comunicación (oficiales y privados), y de una buena vez empecemos a exigir medios de comunicación realmente libres de manipulación (por que la manipulación no es solo oficial), sin intereses políticos-partidista o económicos…..

Yimmi dijo...

Gracias a todos por sus comentarios. Los hechos ocurridos en Honduras, antes y después del Golpe nos deben llevar a seguir reflexionando cosas. El papel de los medios, el papel de la comunidad internacional, el papel de las "nuevas autoridades" en Honduras. Incluso el papel del mismo Zelaya, de Chávez, del venezolano como opinador de oficio.

Daniel, lo peor que puede pasarnos a los venezolanos es que perdamos la capacidad de sorprendernos. Eso sería igual a aceptar resignadamente la barbaridad que nos rodea. Sería chimbísimo.

Erick, veo vientos de cambio provenientes de las aulas de nuestras universidades. Eso me reconforta y me ayuda a pensar en un futuro mejor para nuestra carrera.

Magoo, anotado el URL, pronto me pongo a subir los enlaces.

Sigamos dialogando.

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL TRANSFORMADOR dijo...

Concuerdo con el hecho de que los medios de comunicación han perdido su esencia, o la que idealmente debería ser. Y me pregunto ¿cuál será nuestra participación para cambiar ese penoso panorama? Nuestro país vive hoy en un maniqueísmo que lógicamente no puede concluir en nada positivo. Eso hay que detenerlo. Es necesaria nuestra participación para transformar una realidad que clama por ser transformada.