julio 20, 2007

¿Autonomía para esto?

A continuación, ProMedio presenta un texto escrito por Guido Nuñez, estudiante de Biología en la Universidad de Los Andes, quien ha escrito varias cositas en torno a su carrera, y particularmente en torno al tema político. Algunos de sus textos han sido publicados en El Nacional, y otros los ha colocado en su blog La Ira desde el Tercer Mundo.

Guido nos trae una postura contraria a la defensa de la Autonomía en las universidades, citando ejemplos derivados de sus vivencias dentro de la ULA. Algunas de estas situaciones pueden extrapolarse a la UCV y otras universidades del país.

Como siempre, esperamos su participación en los comentarios, y los instamos a que como Guido, envíen también sus textos a promedio.ecs@gmail.com para publicarlos y seguir debatiendo los temas que nos interesan.

¿Autonomía para esto?

El debate político venezolano ha bajado de las alturas de lo que debe ser la buena argumentación para caer en lo más chabacano y maniqueo. No es sorpresa alguna que la discusión acerca de la Autonomía Universitaria se de en términos de Sí-No, sin más argumentos al respecto que las posiciones políticas y la retórica vacía.

La base de una universidad autónoma debe ser la eficiencia junto a la autocrítica, lo cual brilla por su ausencia en la ULA. Para muestra un botón: He enfermado de gravedad y hecho uso de mi seguro médico estudiantil. Para mi sorpresa, dicho seguro no incluye los exámenes de sangre más básicos, que cuestan alrededor de Bs. 80.000 en laboratorios de la ULA, y las citas con el especialista no están disponibles hasta Septiembre. Mientras esto ocurre, el Rector posee a su disposición vehículos de más de 100 millones y por doquier pululan construcciones faraónicas e innecesarias, amén del alcohol para brindis, mientras una escultura de Cruz Diez literalmente se cae a pedazos frente a nosotros.

Es indignante ver la escala de prioridades de las autoridades universitarias. Mientras un preparador gana Bs. 120.000, un atleta puede ganar hasta Bs. 300.000. Y yo pensando que la misión de la Universidad era transmitir el Conocimiento. Adicionalmente, muchos preparadores tenemos un riesgo ocupacional debido a las sustancias con las que trabajamos. En el caso de una intoxicación, nuestro exiguo sueldo iría a pagar los exámenes que la Universidad no cubre, pero que pueden conseguirse a menor precio en laboratorios privados.

Esa no es la autonomía que yo defiendo. Esa "autonomía" no es sino otro síntoma de la descomposición del país, de que el problema no es sólo Chávez sino los responsables de esto, además de quienes callamos y quienes se levantan para defender más que la autonomía, la emisión de un cheque en blanco. La autonomía no debe ser una patente de Corso para quienes dirigen las universidades, es necesario un debate profundo y quizás una intervención sin ningún tinte político, cosa muy improbable en los tiempos que corren.

12 comentarios:

Luis Santiago dijo...

Estoy completamente de acuerdo con el compañero Guido. Efectivamente, la Autonomía no puede ser, como perfectamente la nombra, una patente de Corso para unas autoridades que se suben en un pedestal y no miran para abajo, si no es para escupir o pedir más whisky. Y es que sería un disparate ostentarla de esa forma, cuando es exactamente la misma queja que estamos elevando al Ejecutivo Nacional: gobierna no sólo para ti y los tuyos, sino para todos los que convivimos bajo tu gobierno.

El sábado de la semana pasada, en una charla de Servicio Comunitario en la UCV, se nos dijo de una forma u otra que maquillar la Sala E (o Sala Francisco de Miranda), frente a la Biblioteca Central, era muchísimo más importante que arreglar los graves problemas de filtración que hay en el Edificio de Trasbordo. La justificación: Trasbordo alberga sólo una "minoría" de la población estudiantil. ¿Qué clase de excusa barata esgrimió en ese momento la COPRED (Comisión de Preservación y Desarrollo de la UCV) para justificar el deterioro de la infraestructura universitaria, prefiriendo, sobre el bienestar estudiantil, que una sala se vea "bonita"?

Poner el foco en cuestiones secundarias (como brindis, agasajos, güisquicitos, un cuadro nuevo para la oficina del Rector, poner nuevo el alfombrado de un Decano) y hacerse la vista gorda ante el bienestar del estudiantado, de esos estudiantes que elegimos la representación política de la Universidad, son las cuestiones que tenemos que hablar fuerte y claramente con quienes dirigen la vida universitaria. Recibir becas miserables, sueldos infrahumanos para los profesores, remuneraciones excesivas para quienes ostentan un mínimo de poder, servicios en estado deplorable y una infraestructura que se nos viene encima, son algunas de las cuestiones sobre las que nos tenemos que quejar, sobre las que tenemos que obrar como estudiantes conscientes de su rol universitario.

Al final, si permanecemos en silencio y no solucionamos los que pasamos todo el trabajo de maniobrar entre burocracia y edificios que se caen a pedazos, para defender una autonomía que no nos mantiene autónomamente bien, ¿qué estamos logrando? Defendamos la Autonomía, claro, pero continuemos criticando y construyendo dentro de la Universidad, que es nuestro compromiso tanto con ella como con Venezuela.

Yimmi dijo...

Yo me permito insistir en un tema, y como la naturaleza del blog me lo permite, lo seguiré haciendo.
Compañeros Chavistas: Tenemos las mismas quejas, criticamos las mismas fallas y aberraciones, compartimos los mismos profesores piratas, los mismos pensum añejos. La única diferencia es que habemos algunos que pensamos que una intervención estatal dentro de la Universidad puede ser peor, ¿no piensan en un día en el que Chávez no sea Presidente? ¿Y si en un futuro tenemos a un Carmona con éxito? Eso me da miedo, así como temo segir dando poder al poder, el poder corrompe, enferma... el remedio va a ser peor.
Vamos a unir esfuerzos para luchar juntos por una universidad ideal, por un país ideal. Juntos. No sigamos alimentando el juego divisionista de la política egoísta de este país.

Diego dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Diego dijo...

Me parece chabacana y maniquea que la discusión sobre la Autonomía Universitaria asocie a temas como el güisqui que se toman las autoridades, que se insinué que los deportistas no merecen 300.000 Bs, o “poresito yo” que tengo que pagar mucho y esperar demasiado.

Yo también estoy en contra de las autoridades incompetentes, y en contra de las injusticias, pero eso no es suficiente para poner en duda la autonomía, eso significa que debamos esperar un mesías, un mesías de afuera, que nos resuelva los problemas.

La Autonomía debe servirnos como herramienta para mejorar la universidad desde adentro, no podemos esperar que venga un extraño a decirnos cual es el camino de la ciencia, el de la verdad, y el de la universidad.

PD: No entendí el símil con la Patente de Corso

Yimmi dijo...

El hecho de que te parezca "chabacano y maniqueo", no quiere decir que se deba excluir de la discusión.
En el tema de la autonomía debemos tocar todos los puntos, desde lo más cotidiano hasta lo más universal. Es la única manera de hacer una discusión que incluya y no que excluya, ¿o solo debemos discutir lo que a ti o a mi nos parece importante? ¿Si? Vuélvelo a pensar...
Busca los puntos en común, están ahí a la vista.
Lo de la patente de corso está fácil, no te hagas.
Vamos a invitar al autor del texto para que responda los comentarios.

Diego dijo...

Yo nunca propuse que se censuraran esos temas, sólo los califico como irrelevantes, pues la naturaleza democrática del blog me lo permite. Además, yo no soy quien para moderar el debate sobre la autonomía, y decir cuales serán los temas a tocar y cuales no. Únicamente ejerzo mi derecho a decir lo que pienso, justo como lo hizo el autor.

Ahora ¿Tú de verdad crees que la autonomía está en crisis por los temas que propone Nuñez?

ProMedio dijo...

Estimado Diego:

Gracias por tus comentarios e interés. Nosotros invitamos a participar a Guido en el blog como invitamos al resto de los lectores: este espacio no es solamente de ProMedio, sino de todo aquel que quiera discutir temas importantes en un ambiente de respeto.

En este sentido, destacamos que no compartimos totalmente lo expresado por Guido. Pero nos parece que es una opinión importante que debe ser comentada. La idea es esa: escuchar al otro y darle un espacio para expresarse, aunque sus ideas no concuerden totalmente con las nuestras.

Particularmente, sentimos que muchas de las inquietudes (que son reales y válidas) de Guido pueden ser abordadas al interno de las universidades, pues una intervencíón en la actual coyuntura sociopolítica no garantiza que sean subsanadas esas fallas, mientras que podría poner en peligro los principios sobre los cuales se sustenta una universidad funcional, y que permiten el libre debate de ideas y el aprendizaje humano y académico.

De hecho, al final de su post el mismo Guido destaca los peligros de una intervención en este momento, mostrándose preocupado por su posible motivación política/ideológica. Sin embargo, los temas que plantea Guido existen, y son motivo de discusión urgente y necesaria.

Creemos que si entras en el blog de Guido podrías ver de forma más detallada algunas de sus ideas. Igual lo invitaremos a comentar de nuevo.

ProMedio piensa que el momento histórico nos exige organizarnos y cambiar para abordar los problemas de la universidad de adentro hacia afuera, sin clamar por intervenciones. Es una cuestión básica de responsabilidad con nuestras casas de estudio.

Asimismo, te invitamos, si es de tu interés, a enviarnos un texto donde expliques brevemente (por aquello del formato del blog) cuál es tu postura sobre el tema de la autonomía. Sólo te pedimos que el texto se ajuste a los parámetros de este espacio: el respeto y la exposición argumentada de tus ideas.

Gracias a todos, esperamos seguir discutiendo.

Yimmi dijo...

Diego, no creo que la Autonomía esté en crisis SOLO por las cosas que plantea Guido. De hecho, no creo que la Autonomía esté en crisis. Creo que hay una crisis universitaria que pretende ser atacada por la vía de la autonomía. Pero la crisis de la Autonomía que esgrime el gobierno se justifica en estos pequeños detalles y en otros más generales.
En un comentario de "Firulais" en el post Ni tan CEECS, se señalan un número nutrido de problemas domésticos de la ECS. Multiplica esos problemas por el número de escuelas de la UCV, añádele la crisis de dirigencia que vivimos, sazónala con los pequeños detalles que esboza Guido y tienes el caldo de cultivo perfecto para la intervención.
Personalmente creo que existe cierto nivel de paralelismo en cuanto a este tema y al de RCTV: No se puede negar la necesidad de la medida, pero, ¿es sano tomar la medida de la forma como se quiere hacer? o peor aún, ¿es conveniente aceptar que quién tome la medida no haga que voltear la cara de la moneda sin aportar ningún beneficio? Nosotros no estamos de acuerdo con ninguna intervención, pero queremos mostrar que existen razones suficientes para ello, por eso queremos levantar la bandera de alerta y estimular la discusión, a ver si comenzamos a tomar medidas concretas y dejamos de permitir a la clase gobernante que piense y actúe por nosotros, cosa muy en contra de la "democracia participativa" y bastante afín a la antigua "democracia representativa". ¿Curioso, no?

Ricardo dijo...

Gracias a Guido! y muchas gracias a todos por la valiosa participación! Comienzo por aclarar que la Real Academia plantea que la expresión "patente de corso" se refiere a una "autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás". Efectivamente la autonomía, como a libertad de expresión y muchos derechos más, corren el riesgo permanente de ser utilizadas conveniente y discrecionalmente para lograr propósitos particulares.
Yo no negocio la autonomía. Pero antes de eso hay que preguntarse cuán autónomos somos dentro de la universidad. Las "represalias académicas" son una prueba de la disfuncnionalidad de nuestra autonomía. ¿Realmente somos autónomos ante el profesor de 90 años que no admite críticas en sus metodologías o discusiones acerca de las calificaciones que "impone"?
Yo me opongo radicalmente a cualquier intervención del Estado o de quien sea. Y considero algo ingenuo esperar que algún gobierno, en estricto cumplimiento de sus funciones, intervenga una casa de estudios sin intentar que dicha intervención colabore con su proyecto político.
Así, pienso que hay que defender la autonomía, pero también hay que revisarla!
Tenemos graves fallas. Creo que es el momento de discutirlas y corregirlas adentro para fortalecernos y evitar acciones que vengan de afuera...

Samuel dijo...

Uno de los argumentos que esgrime el gobierno a la hora de fustigar a la tan renombrada autonomía, es el asunto de la escogencia de las autoridades estudiantiles y profesorales.
Dentro de los lineamientos del ministerio de educación superior, se propugna una mayor inclusión y una democratización verdadera que convierta al estudiante y a quienes hacen vida en la comunidad universitaria (profesores, alumnos, empleados, comunidades aledañas al recinto) en actores protagónicos con derecho a voto en las elecciones internas de cada universidad pública.
Ahora bien, cabe cuando menos preguntarle al gobierno por las autoridades de las universidades experimentales, donde no existen comicios, pues son escogidos a dedo desde el ministerio de educación superior.
Como bien dijo Ricardo, es ridículo que la autonomía se maneje en tales términos, es decir, teñida del color del partido gobernante.
Si vamos a cuestionar la autonomía en la realización de proceoss electorales en las universidades, el gobierno debería invertir parte de entusiasmo con las universidades que ellos mismos han creado.
Si hay que revisar los parámetros estadísticos de las elecciones en la UVC para que el voto de un estudiante sea igual al de un profesor, o al menos lograr una relación más justa, deberíamos comenzar por darle a los muchachos de la Universidad Bolivariana la oportunidad de participar plenamente en la toma de decisiones de su casa de estudios. Nadie se opone a todo aquello que vaya en beneficio de la participación y su perfeccionamiento, pero nos oponemos a cualquier medida unilateral que lesione la democracia.

ProMedio dijo...

Estimado Samuel:

Muchas gracias por tu interesante participación. Tocaste un punto fundamental: ¿Es necesario reformar los sistemas electorales en las universidades? ¿Qué puntos deberían tocar estas reformas, si es que son pertinentes? ¿Es el problema más urgente, o existen otras prioridades?

En lo particular, nos parece que uno de los principales aspectos que se debe abordar es la promoción de un mayor interés y conocimiento entre los estudiantes sobre los procesos electorales de las universidades. Parece que hay sectores que se benefician de esta apatía para poder monopolizar la vida política universitaria. Nos referimos a aquellos que nunca vemos en un aula, pero últimamente sí los hemos visto en la televisión.

La apatía y la abstención son la regla. Y nos hemos percatado que muchas veces los estudiantes que sí votan no lo hacen por propuestas, sino por "logos" (pues muchas veces se desconoce incluso quiénes conforman una plancha y qué propone - logos sin rostro). Aquí hace presencia el demonio de la polarización: ¿Cuántos de ustedes han visto a alguien preguntar por la plancha de oposición o gobierno en la cola antes de la urna? Nosotros sí lo hemos visto, y mucho….

Esta crítica es igualmente válida fuera de los predios académicos. ¿Cuántos de los que votaron por Chávez conocen realmente el socialismo del siglo XXI? ¿Cuántos de los cuatro millones de votos de Rosales podrían hablar de su propuesta de país (no de la tarjeta Mi Negra), más allá de saber que no es la de Chávez? Incluso creemos que si la gente hubiera leído el programa de gobierno del "Conde", se hubieran percatado de muchas propuestas válidas y concretas que se comió la polarización....

Además, por supuesto que el debate no debe excluir a la UBV y las universidades experimentales. Sería muy interesante que un alumno de estos centros de estudio nos diera su opinión respecto a la forma en que se designan sus autoridades, y qué opinan al respecto. ¿Cuáles son sus inquietudes?

Guido dijo...

Respondo a las críticas.
Hablo de "maniqueo" porque parece que actualmente esto se ha convertido en un "conmigo o contra mi" y si eres crítico automáticamente se te acusa de estar al servicio del bando contrario. Y de "chabacano" porque de verdad me parece grotesco y antiacadémico que las autoridades digan cosas como que un malandro tirapiedras que tiene 15 años estudiando una carrera que se saca en 4 años somos todos. Yo no soy Nixon ni lo quiero ser. A los buenos estudiantes de la Universidad no se les hace caso, mientras que a este lo ponen de ejemplo. ¿No es eso chabacano, por lo menos?. Cierto, hay algo de persecución en el juicio a Nixon, de ello no hay duda alguna, pero eso no implica que se le defienda a capa y a espada. ¿Acaso no es chabacano que el imbécil (o profundamente ignorante) del Stalin González acusando a Chávez de ser de derecha mientras se muestra orgulloso de llamarse Stalin, como el monstruo genocida más grande del Siglo XX? ¿Acaso no es profundamente vergonzoso para nuestra causa por un país mejor tener a estos mediocres de representantes? Que las autoridades universitarias apoyen a este tipo de individuos muestra una carencia esencial de autocrítica, elemento indispensable para una autonomía real y productiva.

¿Que un deportista no merece 300.000? No sé. Pero lo que sí sé es que gane lo que gane, un preparador merece mucho más. La misión de la universidad es propagar el conocimiento y en eso los preparadores formamos parte. Yo tengo a mi cargo 32 alumnos este semestre, que se benefician de lo que les explico y en teoría amplían sus conocimientos con mi ayuda. ¿Cuantos alumnos ayuda un deportista cada semestre? A la universidad se le asignan recursos para que forme profesionales como fin mayor, la extensión es secundaria, útil, pero secundaria. Aparte, que yo sepa Corea del Sur, India y Finlandia no se desarrollaron gracias a sus logros deportivos. Y esta situación que cito no tiene viso alguno de cambiar. Y con lo de la proyección de la universidad no me vengan, conozco a personas que han representado a la universidad en eventos internacionales sumamente prestigiosos en diversos sitios y a ellos no les pagan 300.000 al mes por escribir.

La autonomía está en crisis por autoridades autocomplacientes, que no tratan de cambiar las cosas y para las que el cambio es una afrenta. Está en crisis por prioridades trastocadas, por corrupción, negligencia y mediocridad. Y esa es la excusa que va a usar el gobierno para destruir esta parodia de autonomía e implantar un adoctrinamiento vertical. Lo triste es que incluso con la perspectiva de lo que se viene encima la Universidad sea incapaz de cambiar estas prácticas, aunque su supervivencia como ente autónomo esté en juego. No hay mejor prueba de que la universidad no puede por sí sola resolver estos problemas que no lo hace ni siquiera por instinto de conservación para evitar darle argumentos al gobierno.

Por supuesto, la intervención que necesitamos no es la que va a dar el gobierno, sino otra de naturaleza plural y participativa, no autocrática y totalitaria. ¿Mesías? Yo no lo he mencionado. Mal puede un anarquista ateo hablar de mesías.