agosto 17, 2010

Separación de poderes II: de libertades y contrapesos

Tanto las bases programáticas del PSUV, como aquellas declaraciones de la Presidenta del TSJ, derivan, posiblemente, de una concepción holística del sistema sociopolítico, según la cual “el Estado es una totalidad que no sólo representa la suma de las partes, sino que tiene prioridad teleológica, causal y jerárquica sobre éstas (…) No son las personas o los individuos los que dan lugar al Estado, sino viceversa y el bien supremo es el bien de la totalidad que es completamente independiente del de los individuos que de ella forman parte y se impone sobre éstos”(1).

Adicionalmente, si los distintos poderes del Estado venezolano progresivamente van subordinándose a uno solo (en este caso, el Ejecutivo), encarnado en una persona que asegura representar la “voluntad del Pueblo”, y el Estado a su vez se impone sobre los individuos, vemos que comenzamos a entrar en la definición clásica de lo que constituye una tiranía o autocracia. Tal vez no se pueda aseverar que se ha llegado a este nivel, pero los indicios analizados del programa del PSUV y las declaraciones de Estela Morales parecen indicar esa dirección.

Frágil libertad

La imposición del Estado sobre los individuos y la subordinación del Estado al Poder Ejecutivo, presunto representante de esa abstracción denominada “Pueblo” (utilizada como justificación universal, pero rara vez escuchada), lejos de incrementar la libertad y el bienestar, termina –como se afirma en un trabajo de Antonio José Herrera y Miguel Ángel Latouche- “privatizando lo público a favor de los intereses de la clase política en el poder” a partir de un “proceso paulatino pero constante que lleva a determinar los intereses colectivos en función de las visiones de lo público que tiene la clase política dominante y, en consecuencia, el ámbito de lo político se particulariza” (2).

Si algo debemos retomar (o exhumar) del Libertador Simón Bolívar –más que sus restos mortales- es precisamente la base de su pensamiento político, inspirado en el de grandes filósofos de la Ilustración y precursores de la Revolución Francesa, como el Barón de Montesquieu, quien sobre estos puntos fijó -en su obra El Espíritu de las Leyes- una posición que ha servido de fundamento a la democracia moderna:

“Cuando el poder legislativo y el poder ejecutivo se reúnen en la misma persona o el mismo cuerpo, no hay libertad; falta la confianza, porque puede tenerse que el monarca o el senado hagan leyes tiránicas y las ejecuten ellos mismos tiránicamente. No hay libertad si el poder de juzgar no está bien deslindado del poder legislativo y el poder ejecutivo. Si no está separado del poder legislativo, se podría disponer arbitrariamente de la libertad y la vida de los ciudadanos; como que el juez sería legislador. Si no está separado del poder ejecutivo, el juez podría tener la fuerza de un opresor. Todo se habría perdido si el mismo hombre, la misma corporación de próceres, la misma asamblea del pueblo ejerciera los tres poderes: el de dictar las leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas y el de juzgar los delitos o los pleitos entre los particulares”.

De esta forma, lejos de estar sugiriendo malabarismos teóricos con finalidades difusas u orientaciones reaccionarias, consideramos que el PSUV y el Presidente de la República deberían plantearle claramente al país cuál es su proyecto político y cuál es su fundamento ideológico y estratégico, puesto que lo expresado en su base programática tiene más tintes de “socialismo real” (eufemismo utilizado para designar indirectamente al comunismo “duro”), neo-estalinismo y “democracia popular” (pero de las que existieron en Europa del Este, con Stasi incluida) que de otra cosa.

Eso es lo que se estará decidiendo el próximo 26 de septiembre, y los venezolanos merecen (y deben exigirlo) escuchar la verdad claramente, para decidir fundamentándose en elementos sólidos y no emocionales.

En ProMedio, somos de la opinión de que en pocos momentos de la historia democrática moderna de Venezuela ha estado más patente la necesidad de una verdadera autonomía y separación de los poderes públicos. Tal como plantea uno de los corredactores de la Constitución Nacional, Vladimir Villegas, el “cambio revolucionario no puede interpretarse como la vuelta a un esquema de poder en el cual se le dé rango constitucional, por vía de hecho y no de derecho, a la sumisión de unos poderes frente a otros, y a la consagración del culto a la personalidad, propio de sistemas políticos atrasados, los cuales pueden llegar a cautivar durante un buen tiempo a las grandes mayorías, pero que terminan erosionados por sus propias limitaciones, contradicciones e incluso barbaridades”.

Autonomía palpable

La reflexión sobre el destino de la democracia en Venezuela no puede verse reducida a la elucubración abstracta: la supeditación de los Poderes Públicos al Poder Ejecutivo tiene consecuencias palpables en el venezolano de pie, que impactan directamente su bienestar, bolsillo y seguridad.

Tomemos por ejemplo el nunca suficientemente discutido “Caso PDVAL”. En cualquier país del mundo, la putrefacción (o “vencimiento”) de miles de toneladas de alimentos, por un monto de cientos de millones de dólares, sería un escándalo político de inmensas proporciones, que habría implicado renuncias y arrestos a funcionarios del más alto nivel, además de investigaciones independientes que habrían conducido a la implementación verificable de correcciones integrales sobre toda la política alimentaria.

Pero en Venezuela, donde el Gobierno Nacional ha expropiado cientos de fincas, fábricas y galpones, así como destinado cuantiosos recursos a una “soberanía alimentaria” que no termina de verse por ningún lado (salvo en las cuentas bancarias de los exportadores brasileños, argentinos y uruguayos) y acosado a los mayores productores alimenticios del país, este caso apenas sirve para cuestionar los fundamentos mismos de la gestión gubernamental y su proyecto de país. Pues, resulta que toda la responsabilidad de este inmenso entramado de ineptitud y corrupción es culpa de sólo tres personas: nuestros nuevos y criollitos “Chinos de RECADI”.

¿Dónde está la Contraloría, que debe prevenir e investigar este tipo de situaciones a gran escala? ¿Dónde está el Contralor, quien debería no sólo abordar la corrupción implícita en el caso PDVAL, sino también el funcionamiento y la ineficacia de una política económica y alimentaria que ha debilitado la producción nacional y nos ha hecho dependientes del extranjero en proporciones nunca vistas desde la mitad del siglo XX?

¿Por qué la Asamblea Nacional se ha negado, por lo menos siete veces, a realizar las investigaciones del caso y a exigir la comparecencia del responsable de esta situación, el Ministro del Poder Popular para la Energía y Petróleo y Presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, de quien dependía en última instancia PDVAL?

¿Por qué el Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, no se avoca a rectificar sus políticas, y a exigir el fin de la “impunidad” y el cumplimiento de todo el peso de la ley sobre los responsables, como sí lo hace en otros casos? ¿Por qué no demuestra que, efectivamente, la autonomía de los Poderes Públicos funciona en Venezuela, caiga quien caiga?

¿Por qué algunos seguidores del Presidente, que saben la gravedad de lo ocurrido con el caso PDVAL y sufren día a día los efectos de la corrupción y la ineficiencia, prefieren callar sus voces y dejan las críticas que desearían hacer en las manos de una oposición que dicen detestar?

Denostar a la oposición por “explotar políticamente” este caso es absurdo, pues es un caso político por definición, en virtud de que afecta el bienestar común de todos los venezolanos, y da cuenta de los detalles de una gestión que nos gobierna a todos y debería tratar de gobernar para todos. Al contrario, esta vez las críticas de la oposición toman mayor relevancia precisamente ante la inacción y pasividad de los Poderes Públicos que deberían actuar para prevenir, castigar y corregir estas situaciones.

Estas son algunas de las reflexiones que juzgamos fundamentales para pensar en las elecciones del 26 de septiembre de 2010, en las que nos pronunciaremos precisamente sobre el Poder Legislativo, poder que, con una clara incidencia sobre su funcionamiento, hoy promueve el modelo de país propuesto por el Presidente de la República.

Ahora esperamos poder oír y leer sus reflexiones al respecto, e iniciar una sana e incluyente discusión que apunte hacia la construcción colectiva del bienestar común.
_________________________________________________________
(1) Rey, Juan Carlos: “Ensayos de Teoría Política”. Universidad Central de Venezuela. Caracas, 1998. Pág. 241.

(2) Herrera, Antonio y Latouche, Miguel Ángel: “Hugo Chávez: Personalismo revolucionario en formato democrático”. Foreign Affairs Latinoamérica, Vilumen 8, Número 3

agosto 11, 2010

Separación de poderes I: discursos encontrados

“Los príncipes que han querido hacerse tiranos, han comenzado siempre por reunir en su persona todas las magistraturas”

Barón de Montesquieu (“El Espíritu de las Leyes”)

El 18 de julio de 2010, el diario El Universal publicó un sencillo reportaje sobre las “Bases Programáticas” y la “Declaración de Principios” del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en un intento por determinar si el programa político del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, se corresponde con las premisas básicas del comunismo (como lo ha denunciado el Cardenal Jorge Urosa Savino) o si realmente estamos frente a un nuevo modelo de socialismo adecuado a las particularidades del Siglo XXI y sus realidades políticas, económicas y sociales.

Durante la lectura del reportaje, llama la atención la denuncia que realizara su autor, el periodista Francisco Olivares, acerca de ciertas pretensiones expresadas en la plataforma programática del PSUV, incluida la “necesidad” de reinterpretar el concepto clásico de la separación de los poderes públicos, uno de los pilares de la democracia universalmente aceptados, al cual se le inscribe dentro de lo que se ha dado en llamar “concepción liberal burguesa”. Hoy, a pocas semanas de una nueva oportunidad para elegir los integrantes de uno de esos poderes –el Legislativo-, se nos hace urgente volver la mirada sobre este asunto.

Cuando el río suena...

Ante la alarma que genera la lectura del conciso reportaje de Olivares, por la potencial implicación de sus aseveraciones, y convencidos del peligro que encierran las distorsiones mediáticas, decidimos acudir directamente a la fuente primaria: las Bases Programáticas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), publicadas en la página oficial del partido de gobierno. De esta forma, se pudo verificar que -tal como lo expresó en su momento el periodista de El Universal- el programa político del PSUV cuestiona la necesidad de la división de los poderes públicos. De hecho, lo hace de una manera aún más contundente que la expresada en el artículo del diario El Universal (posiblemente por limitaciones de espacio): “El ejercicio intransferible de la soberanía, de la cual emanan y a la cual están subordinados todos los poderes públicos (legislativo, judicial, ejecutivo, electoral y moral), implica necesariamente que el pueblo los concentre en sus manos como forma de superar la concepción liberal burguesa de la separación formal de poderes. Por eso, los mandatos que delega el pueblo en diversas esferas del poder, sólo pueden ser ejercidos obedeciendo a sus intereses y como expresión directa de la participación popular en la constitución de los poderes públicos y en la formación, ejecución y control de políticas públicas”.

Aunque es bastante preocupante lo planteado como guía programática del PSUV, no es la primera vez que términos similares han sidomanifestados públicamente. Se debe recordar que el 05 de diciembre de 2009, la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luisa Estela Morales, generó controversia al pronunciarse a favor de una nueva modificación de la Constitución Nacional.

En esa oportunidad Morales manifestó que “la división de poderes es un principio que debilita al Estado", señalando que una “cosa es la separación de poderes y otra es la división" y destacando que aunque cada Poder Público debe actuar independientemente, la “existencia del Consejo de Estado o el principio de colaboración entre los poderes son muy sanos y permiten que el Estado, que es uno, y el Poder, que es uno divido en competencias, puedan coordinar".

Poco después, el 09 de diciembre de 2009, Morales amplió sus declaraciones, cuando indicó que el nuevo “constitucionalismo” nace en la República Bolivariana de Venezuela “con la modernidad de la participación popular y, sobre todo, el nacimiento de un nuevo pacto social”, al tiempo que enfatizaba en que la autonomía de los poderes públicos debía ser interpretada de una manera “lógica y racional”, distinta del “aislamiento”.

En este sentido, llama la atención la ambigüedad (¿calculada?) de estas opiniones. Las declaraciones de la magistrada nos permiten reflexionar a partir una serie de inquietudes que surgen: ¿qué buscaba la Presidenta del TSJ con semejantes señalamientos? ¿Por qué “debilitaría” al Estado venezolano la división de funciones y competencias entre sus diferentes Poderes? ¿No existe suficiente coordinación entre ellos? Si es así, ¿por qué? ¿Se resolvería esa situación con nuevas modificaciones de carácter constitucional? ¿O lo planteado por la Presidenta del TSJ y el programa político del PSUV sencillamente apuntan hacia otra dirección?

A todo esto se suman las reiteradas y enfáticas afirmaciones del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, manifestando que el Gobierno Nacional respeta la autonomía de los poderes públicos, y que los cuestionamientos al respecto se derivan del interés de poderosos sectores económicos, aliados del Imperialismo, que se quieren mantener por encima del cumplimiento de la Ley.

Entonces, ¿qué provoca que el Presidente de la República se esfuerce tanto en desmentir lo que está establecido en el programa político de su partido?

Cable a tierra

El artículo 136 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) establece que el Poder Público Nacional se divide en cinco (5) poderes: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. De esta forma, observamos que lejos de cuestionar la necesidad de la separación de los poderes públicos, los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente agregaron dos (2) poderes a la tríada que ha sido tradicional en la cultura y la historia política Occidente: el Poder Ciudadano (ejercido por el Consejo Moral Republicano, cuyos órganos son la Contraloría General, la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo, de acuerdo al artículo 273) y el Poder Electoral (ejercido por el Consejo Nacional Electoral, tal como lo establece el artículo 292).

El mismo artículo 136 determina que “cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la realización de los fines del Estado”. Por lo tanto, la “colaboración” dentro del Poder Público Nacional para el logro de los objetivos del Estado ya está constitucionalmente establecida. Es decir, no hacen falta nuevas modificaciones sobre este punto. La “colaboración” implica necesariamente la coordinación entre los diversos poderes, pero con la salvedad de que cada uno mantiene sus competencias e independencia de acción.

Así, dado que la realidad política nos impulsa a releer su proyecto original, podríamos sugerirle a la Presidenta del TSJ una detenida relectura del artículo 145 de la Constitución Nacional, el cual determina que “los funcionarios públicos y funcionarias públicas están al servicio del Estado y no de parcialidad alguna (…) Su nombramiento o remoción no podrán estar determinados por la afiliación u orientación política”.

Es necesario recalcar esto en el sentido de que Estela Morales debe limitarse a realizar su trabajo con base en la interpretación del marco constitucional y legal vigente, y no a partir de lineamientos emanados -o recibidos- a propósito de su filiación política. No está demás aclarar que aunque la Presidenta del TSJ puede expresar su deseo de una nueva Constituyente o modificaciones a la Carta Magna, debe tener bien en cuenta que mientras eso no suceda, los Poderes Públicos en Venezuela son autónomos, y que las decisiones del Poder Judicial no deben provenir -directa ni indirectamente- del Ejecutivo, algo que no siempre parece quedar claro en nuestra actual coyuntura política.

agosto 02, 2010

Militarismo mágico

por Yimmi Castillo

El Gabo posiblemente nunca pensó que Macondo en alguna parte del futuro se le convertiría en realidad, y no tan mágica. Pero está sucediendo aquí mismo, al lado, en un país que acaba de romper relaciones formalmente (porque informalmente ya estaban rotas) con el de su Aracataca natal.

En este nuevo capítulo del realismo mágico venezolano, fuimos convocados -vía televisión de señal abierta -a la exhumación del Padre de la Patria. Y en un show tremendamente producido, con al menos tres cámaras en puntos estratégicos, incluyendo una en picado perfecto sobre el ataúd, vimos el mito del héroe uniformado hasta los huesos.

El Presidente no es ningún tonto. Los fines de semana sigue muriendo gente de forma violenta y los kilos de alimentos podridos no dejan de aparecer. De nada sirvió cambiarle el nombre a PDVAL y que Rafael Ramírez insinuara que todo estaba “excesivamente normal” en esa dependencia que, hasta hace poco, era suya. Así que no había mejor forma de cambiar el tema de conversación que darles un show lleno de magia, esoterismo, religión y hasta moralismo.

El prólogo de este capítulo se inició con la importación de tierrita de la casa de la Libertadora del Libertador, la nunca bien ponderada Manuela Sáenz, en forma de “restos simbólicos” para traerla “al lado de su amado” Simón Bolívar. Así comenzaba a gestarse, en la opinión pública venezolana, un discurso “reivindicativo de la mujer” por un lado, y “escandalosamente moralista” por el otro.

Las lenguas más ortodoxas de la oposición venezolana comenzaron a lanzar cualquier tipo de improperios sobre el Presidente por avalar la “conducta inmoral” de una mujer que fue una más de las “barraganas” de Bolívar, obviando hechos históricos y manipulando leyendas del personaje. Además de impertinente, es incorrecto decir que Manuela Sáenz era “barragana”, porque en todo caso Bolívar fue su amante, no al revés (recordemos que la única esposa de Bolívar había muerto unos cuántos años antes) Hecho que también es discutible porque Manuela había dejado definitivamente a su esposo para unirse al Libertador, y habría que recordar que la palabra “divorcio” no era muy popular que digamos por entonces.

Por otra parte, ¿se puede hablar de un discurso “reivindicativo de la mujer” cuando lo que se resalta es que se le está reuniendo al lado de su hombre? Es curioso ver, por ejemplo, cómo el único discurso que habló del papel jugado por Manuela Sáenz en la independencia suramericana fue el del Presidente Rafael Correa. Es interesante: aquí trajimos a Manuelita porque había que juntar a los amantes en polvos, mientras que en Ecuador sí conocen bien que su “Generala de Honor” peleaba en batallas mucho antes de conocer a Bolívar.

Pasada la página de Manuelita, el gobierno siguió con su historia mágica desenterrando a Bolívar, sometiéndolo a estudios, y viendo en vivo y directo, vía medios masivos, cómo el Presidente le preguntaba “¿Eres tú, Padre?” a una pila de huesos (muy bien conservados, por cierto, gracias al trabajo del doctor José María Vargas), y viendo cómo lloraba un mandatario rodeado de un halo de humanidad; de nuevo, todo muy bien producido, con todas las tomas, planos y encuadres necesarios. Y otra vez recordando mucho de la gesta emancipadora, y poco del pensamiento civilista del personaje.

Recordamos mucho del plomo y la batalla, y poco de su labor e ideología política. Lanzamos teorías conspirativas de asesinatos y magnicidios del pasado y del presente, pero nada se dice de los que mueren hoy por la ineficiencia de un Estado que no garantiza a sus ciudadanos el derecho a la vida.

En otros países a los personajes históricos se les respeta, se les estudia por su legado. Aquí les preguntamos a sus restos si de verdad son ellos y se les procura el amor más allá de la muerte. Mientras tanto, en un episodio paralelo –aunque menos mágico y menos cómico-, la Guardia Nacional detiene a unos periodistas por tomar fotos del Presidente y se las borran y se les decomisa la cámara. Entretanto, se imputan a unos ciudadanos por “iniciar rumores” en Twitter, y entonces nos preguntamos: ¿Hasta dónde puede llegar un Gobierno con rasgos autoritarios, totalitarios y paranoides que puede hacer, literalmente, lo que le da la gana, hasta desenterrar los huesos de los próceres del país y meter preso a cualquier fulano con cualquier excusa?

Ese fin de semana que desenterraron el mito del héroe uniformado, cuarenta ciudadanos murieron a manos del crimen y la irresponsabilidad de quienes no han sabido -o tal vez no han querido- hacerle la guerra al hampa. Ellos desentierran leyendas, mientras nosotros enterramos a nuestra gente.

Diría Miranda, que doscientos años después, seguimos siendo un bochinche.

mayo 24, 2010

(E)lecciones (de) primarias

Los venezolanos recientemente hemos acudido a un par de citas con la historia. Por primera vez, los distintos partidos políticos realizaron una convocatoria abierta a la ciudadanía y a su militancia para escoger candidatos de sus respectivas toldas a cargos públicos, en este caso, a diputados para la Asamblea Nacional.

Pese a los escollos que supone toda invocación ciega a la imperativa unidad de un polo y otro, juzgamos positivo el hecho de que se haya preferido, en mayor o menor medida, consultar al colectivo sobre la escogencia de los posibles diputados que nos representarían en una nueva Asamblea Nacional, en la cual, de seguro, coexistirá con el sector pro-gobierno una presencia importante de la oposición venezolana.

Sin embargo, en ambas primarias hubo hechos que empañaron de una u otra forma la “fiesta democrática”.

El 25 de abril, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) realizó sus primarias. Antecedió a este día el anuncio de los candidatos por consenso en los circuitos donde no se realizó consulta al pueblo. Muchos de estos nombres generaron molestias en ciertos sectores de redes sociales como Twitter, desde donde se señalaron de “cogolléricas” y “desacertadas” algunas candidaturas como las de Julio Borges en Miranda, Manuel Rosales en Zulia, o Stalin González en Distrito Capital. Sin mencionar la crisis que desató el hecho de no haber elegido a Enrique Mendoza como candidato, crisis que permite a algunos inferir cierta arrogancia del personaje, y a su vez, cierta actitud obtusa de la MUD".

La jornada electoral de la oposición transcurrió normal. El apoyo del CNE no les fue estorbo a quienes desconfían de la institución. Los resultados se anunciaron esa misma noche, destacando la participación de un 9,36% del total del padrón electoral, cifra que mientras era acogida por unos como éxito, no tardaron en calificar de fracaso desde la otra acera.

El siguiente domingo fue el turno de los colorados del PSUV. A diferencia de la MUD (que dejó abierta la posibilidad de participación a todos los electores inscritos en el Registro Electoral de las circunscripciones en disputa), el PSUV solamente convocó a sus militantes, dejando por fuera a partidos aliados como el Partido Comunista de Venezuela (PCV). Así, la maquinaria oficialista se volcó a hacer de sus primarias “un ejemplo de democracia y de lealtad al Presidente”.

La jornada transcurrió normal y fue bastante propagada por medios oficiales y privados, incluso daba la sensación de que algunos medios privados, como Venevisión, le dieron mayor cobertura.

Aparte del episodio de las preguntas de la periodista de Televen que incomodaron al Presidente en la pequeña rueda de prensa que dio al momento de ejercer su voto, no hubo mayor cosa noticiosa qué subrayar. Los resultados se dieron en la noche, más tarde que en el caso de la primarias de la MUD, y no se dieron resultados numéricos. Tan sólo se anunciaron en la voz de Cilia Flores, los candidatos que resultaron principales y los que quedaron como suplentes, destacándose entre los beneficiados por el voto peseuvista algunos jóvenes candidatos, estudiantes y ex estudiantes.

Cabe destacar también, la derrota de ciertos candidatos mediáticos como Mario Silva, así como la de varios de los hoy diputados que no podrán repetir en sus cargos ¿Castigo popular?

Todo habría sido normal de no ser por un artículo de Aporrea que desencadenó una serie de protestas y quejas de parte de la militancia oficialista sobre presuntos problemas de ventajismo de parte de ciertos candidatos apoyados por dirigentes del PSUV, gobernadores y alcaldes en función. Si bien la dirigencia peseuvista pidió que “se investigarán” tales denuncias, es cierto que a nadie más debería sorprender el hecho, puesto que es conocida la práctica ventajista que realiza el PSUV en las elecciones regulares. En todo caso, se puede preveer el destino de la supuesta investigación al ver la reacción de personajes como Cilia Flores cuando se tocó el tema en la Asamblea Nacional.

En hechos más recientes, el presidente Chávez anunció los nombres de los candidatos por lista del PSUV, entre los que destacan Diosdado Cabello y Cilia Flores encabezando listas de Monagas y Distrito Capital respectivamente. Llama la atención que Cabello haya sido designado en Monagas y no en Miranda, como se podría esperar, además de los numerosos nombres de ministros que aparecen como candidatos a Diputados ¿Nuevos liderazgos?. Sin mencionar la reacción del ex-funcionario José Vielma Mora, quién rechazó su designación en el Estado Táchira como segundo de lista ¿Preludio a otro salto de talanquera?

A modo de reflexión, hay mucha tela que cortar sobre ambos eventos. La oposición ha demostrado no estar en sintonía con el sentir de la opinión pública. Sus reuniones han sido clandestinas y las sorpresas no han sido agradables. El PSUV, por su parte, ha dejado atrás una estela de candidatos derrotados que no necesariamente han perdido, puesto que pueden representar la generación de relevo que necesita urgentemente ese partido. Independientemente de los cuestionamientos que se le hagan a sus primarias, no podemos dejar de reconocer que las del PSUV – además de la exigencia de unidad a toda costa y el miedo de repetir el panorama de 2005- fueron elemento de presión para que la MUD convocara las suyas en 17 circuitos.

Sólo nos queda esperar a ver qué sucede de aquí al 26 de septiembre. Hay temas no resueltos como los candidatos del PPT, quienes por primera vez en mucho tiempo toman cierto protagonismo en la dinámica electoral, sobre todo en el estado Lara. Aún no sabemos qué sucederá con otros nombres que han surgido como el del general Antonio Rivero, sin mencionar el tema de la candidatura de Enrique Mendoza y la decisión sobre el segundo candidato del circuito 2 de Miranda, una vez descartado Iván Simonovis por la ratificación de su sentencia. Amanecerá y veremos…

abril 06, 2010

Frente a la conspiración, Acción

A continuación les presentamos una nueva colaboración del, ya casi parte de la familia ProMedio, Elías Darío Paz. En esta oportunidad, Paz nos trae una reflexión partiendo de un hecho de nuestra historia contemporánea que muy oportunamente trae a recordar. Iniciemos el diálogo.


Despierta suspicacia que de uno de los eventos de paz más importantes de la historia de Venezuela, quizá el más importante del naciente siglo XXI, no hable ningún actor político ni sea recordado o referido por medio de comunicación alguno. Me refiero a la Declaración contra la Violencia, por la Paz y la Democracia, suscrita entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Democrática el 18 de marzo de 2003. Si bien es cierto que esta última ya no existe como red unificadora de sectores importantes de la oposición política, también muchos de los actores que apoyaban al gobierno ya no lo hacen. Nuevos se han incorporado, otros han retirado el apoyo. Sin embargo, lo que sería digno de rescatar es el espíritu elevado con que el cual se suscribió esta Declaración.

La Declaración es un documento único en su estilo y tiene el mérito de haber contribuido a evitar el enfrentamiento abierto entre venezolanos. Primero, porque actores que se consideraban adversarios se reconocieron como representantes válidos en el marco de una Mesa de Negociación y Acuerdos. Segundo, porque esta carta se firma - gracias al apoyo de mediadores internacionales (OEA, Centro Carter y PNUD) - en un momento difícil, justo después del intento de golpe de Estado y el paro petrolero, ambos de en 2002. La introducción del mismo expresa: “Convencidos de nuestras elevadas responsabilidades en este momento histórico, y conscientes también de la profunda vocación democrática del pueblo venezolano, que por ello ama la paz y desea la reconciliación, rechaza las opciones contrarias a la constitución y abraza la democracia, las delegaciones que en esta Mesa de Negociación y Acuerdos (…) hemos decidido suscribir en forma conjunta la presente DECLARACIÓN CONTRA LA VIOLENCIA, POR LA PAZ Y LA DEMOCRACIA EN VENEZUELA. Con ella, esperamos dejar meridianamente clara nuestra convicción de que el pueblo venezolano tiene una inquebrantable voluntad para fortalecer sus valores esenciales como sociedad organizada, amenazados por un clima de confrontación y de conflicto que debe detenerse. Esperamos, con esta declaración, contribuir significativamente en el afianzamiento de un clima de entendimiento entre todos los venezolanos”.

¡Cuánto celebraríamos la mayoría de los venezolanos (al menos el 60% que no le gusta la peligrosa vía por la que se están encaminando actualmente las cosas en el país), la instalación de una Mesa de Diálogo como ésta!

La Carta sigue de esta manera: “1) Rechazamos la intemperancia verbal, las recriminaciones mutuas, el lenguaje hiriente y cualquier retórica que de alguna manera contribuya o estimule la confrontación. Proponemos el uso de un lenguaje de respeto mutuo, de tolerancia, de consideración por las ideas ajenas, de supremo aprecio por la vida y sus valores esenciales, y especialmente por la dignidad humana cuya preeminencia ha sido consustancial al pueblo venezolano (…) 3) Rechazamos categóricamente que manifestaciones de violencia e intolerancia, así como expresiones que signifiquen agravio u ofensa, puedan ser forma de dirimir las diferencias políticas. Por ello, nos comprometemos a colocar todo nuestro esfuerzo en crear condiciones que permitan fortalecer y consolidar un clima de paz y tolerancia, en el cual se resuelvan las divergencias por medios pacíficos y democráticos. (…) 6) En esta campaña por la paz y la democracia y contra la violencia y la intolerancia, los medios de comunicación social públicos y privados, juegan un papel de fundamental trascendencia, mediante la emisión de programas y mensajes que promuevan la paz, la tolerancia y la convivencia. 7) Asumimos el compromiso de mantener y perfeccionar un enlace permanente (…)”.

Al leer este articulado valdría la pena reeditar unos ejemplares de esta Declaración y facilitarle algunas copias a políticos y moderadores de programas televisivos y de radiodifusión para que se dieran una vueltica por estas grandiosas líneas y realmente ofrecieran su aporte a la consolidación de este compromiso.

Estoy convencido que el actual clima de tensión y enfrentamiento político de los venezolanos no es casual, que no es producto de utopistas enfrentados por la incompatibilidad de proyectos ideales. No me cabe la menor duda de que detrás de este ambiente de confrontación hay grupos interesados en poner a Venezuela en una situación crítica de consecuencias peligrosas. Existe una conspiración en marcha.
Todo aquel que apuesta por proyectos que no incluyan a todos los venezolanos, que apueste al todo o nada, al estás conmigo o estás en mi contra, es un conspirador y como tal debe ser señalado. Todo aquel que está dispuesto a eliminar al otro con tal de imponer una idea o prevalecer en el poder, es un conspirador. Todo aquel que insinúa llegar hasta las últimas consecuencias si “el otro” ocupa su lugar, es un conspirador. Todo aquel que habla de guerra en vez de hablar de paz, entendimiento y reconciliación, es un conspirador. Son contados los actores políticos que asumen esta actitud, pero la presencia que tienen en los medios es excesiva.

Aún no hemos medido las consecuencias de las “formas” como se están haciendo y diciendo las cosas en nuestro país. Las formas dan el ser a las cosas, y poco a poco el lenguaje violento, la promoción de puntos antagónicos, el no reconocimiento del otro, están generando un efecto que pudiera tener consecuencias irreversibles si no los detenemos a tiempo.

Como señalé en mi artículo anterior, es momento en de que ese 60% de venezolanos (algunos llamados NiNi) despertemos y nos movilicemos. No basta con ser críticos y decirnos a nosotros mismos “las cosas no pueden seguir así”, etc. No hay tiempo para la queja, el país necesita de un tercer aire, un viento de unificación, encuentro, perdón y hermandad.

Ante la pregunta ¿cómo hacerlo? soy de la opinión de participar en todos los espacios que estén a nuestro alcance, de hacer visible nuestro punto de vista, de movilizarnos como grupo -o bien dentro de otros- a fin de crear puentes entre los sectores enfrentados. Sólo así será posible neutralizar a aquéllos que se traen entre manos un plan indeseable para Venezuela porque, ¿qué de bueno puede traer a nuestro país fomentar un enfrentamiento violento entre sectores políticos y sociales de Venezuela? División, debilitamiento de la soberanía, vulnerabilidad del territorio, inseguridad humana, escasez y, en consecuencia, penetración de señores de la guerra, de capitales transnacionales de dudosa intencionalidad, de gobiernos extranjeros y de grupos terroristas o irregulares, etc. Si queremos paz, si realmente queremos a nuestro país, reflexionemos y actuemos; y si ya estamos accionando, motivemos a aquellos que aún ven los toros desde la barrera. Hagámoslo, “convencidos de nuestras elevadas responsabilidades en este momento histórico”.

Elías Darío Paz

marzo 25, 2010

Entrevista a Jesús Hermoso y René Cedillo. Dirigentes de Bandera Roja (BR) y miembros de la Mesa de la Unidad Democrática

El equipo de ProMedio se reunió con los integrantes de Bandera Roja para discutir la actualidad política nacional, los preparativos de la Mesa de Unidad para las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010 y las perspectivas para el diálogo en la polarizada sociedad venezolana.

Un Centro Comercial de Caracas sirvió de punto de encuentro. Luego de esperar a que llegaran todos los convidados para que hubiera “quorum”, nos trasladamos hacia una arepera cercana, locación ideal para romper el hielo hablando de la vida política y no política del país. Fue en este momento que encendimos el grabador para dar inicio a la tertulia oficial: la informativa.

Jesús Hermoso y René Cedillo son miembros de la Dirección Nacional de Bandera Roja, partido al cual definen como una organización “no electoral sino Política con P mayúscula”, que tiene participación en la Mesa de Unidad Democrática, tema sobre el cual versó la conversación.

A continuación, una entrevista con bastante información. Juzguen ustedes, opinen e iniciemos el debate.

Orlanis Barreto y Yimmi Castillo para ProMedio

“Bandera Roja es una organización no electoral sino Política con P mayúscula”


ProMedio (PM): ¿Cuál creen ustedes que es el mecanismo ideal para que la oposición política venezolana llegue fortalecida a las elecciones del 26 de septiembre para la Asamblea Nacional?

Jesús Hermoso (JH): Definitivamente la combinación. Creemos que hay espacios donde debe haber primarias, en el partido lo hemos discutido profundamente en los estados, porque BR tiene una característica y es que difícilmente una decisión en BR se toma desde arriba sin tomar en cuenta la base. Nosotros vamos recogiendo opinión a través de debates internos que por lo general se condensan en la dirección nacional, de la cual formamos parte René y yo, y en ese espacio se concentran todas las políticas de BR.

Nosotros entendemos que estas elecciones del 26 de septiembre tienen unas características muy especiales, porque indudablemente estamos apostando a dos proyectos de país: un modelo autoritario y un modelo democrático, independientemente que dentro de él también hayan algunos autoritarios.

Las primarias no son estrictamente el escenario más democrático. Por eso en los escenarios donde sí hay una cultura y sí hay posibilidades de elegir colectivamente es necesario llegar a un consenso. Baruta, El Hatillo y Chacao son municipios donde las personas tienen una buena cultura política. Te aseguro que el Alcalde de Baruta por más campaña que pueda hacer por un candidato equis, puede ser que gane el otro, porque allí los candidatos tienen casi los mismos niveles políticos y económicos. ¿Para qué ir a unas primarias en esos municipios si se puede llegar a un consenso?

PM: ¿Están seguros que no se impone un dedo ó un partido encima de la mayoría?

René Cedillo (RC): Mira, eso depende de las circunstancia concretas. Por ejemplo en Baruta, que es el caso que dio Jesús de ejemplo, es difícil que el Alcalde con el poder que tiene pueda imponer a su candidato, porque el nivel de cultura democrática y conciencia política que tienen los ciudadanos es grande además de la calidad y cualidad de cada uno de los candidatos.

Por eso insistimos que las primarias debe pensarse muy bien donde se van hacer, porque no es lo mismo lanzar a un empresario a competir contra un sindicalista, pues en unas primarias sin duda gana el empresario porque es quien maneja los recursos económicos. ¿Cómo compite un dirigente estudiantil común contra otro dirigente estudiantil, pero mediático? Este último tendrá muchas más posibilidades de mostrar ante la opinión publica su proyecto de gobierno, etc.

Hay una matriz de opinión, y eso debemos denunciarlo públicamente, que intenta imponerle a la sociedad que las primarias son más democráticas, y eso no es así.

PM: ¿Cómo sabrán ustedes dónde van a existir primarias y dónde va a existir consenso?

JH: Los criterios son los mismos que les hemos estado diciendo. Por ejemplo, en Mérida podríamos decir que hay que buscar espacio para la juventud, etc. Sin embargo, William Dávila acaba de participar en unas elecciones en donde estuvo a punto de ganarle al Gobernador actual; obtuvo más de 160 mil votos y se necesitan 180 mil para ganar las elecciones en todo el estado, y hoy en día las encuestas lo colocan por encima del Gobernador. ¿Creen ustedes que vale la pena realizar en ese estado unas primarias? Nosotros creemos que no hay necesidad de hacer un gasto innecesario y sabemos que esta es la opinión de la mayoría de la Mesa de la Unidad.

No se pueden gastar mil millones de bolívares fuertes en unas elecciones donde ni siquiera existen los posibles aspirantes a diputados. ¿Por qué no se invierte ese dineral en cosas útiles de ayuda a las comunidades, o en la difusión masiva del programa de gobierno de la oposición? Ese programa de gobierno existe, lo terminamos hace como una semana y es realmente muy bueno.

PM: ¿Cómo es ese programa de gobierno?


JH: Nacionalista, democrático, popular y soberano. Es un programa mucho más socialista que el Gobierno actual, algunos dicen que se hizo en el cenáculo y no es así. Es el resultado de 11 años de experiencia de los partidos políticos que adversan al régimen de Chávez.

PM: ¿No nos queda claro para que hacer un programa de gobierno si lo que hay son elecciones parlamentarias?

JH: Porque nos da una orientación de hacia donde debemos dirigirnos. Es el marco de lo que le proponemos al país, que por supuesto es hacia allá donde queremos vayan las leyes.

RC: También está por aprobarse la agenda legislativa que toca aspectos de ese programa nacional del que les habla Jesús, y que toca aspectos fundamentales que benefician los intereses nacionales y populares. Por ejemplo, nosotros creemos que hay leyes que deben derogarse como la Ley de Doble Tributación, por ejemplo con Canadá, Estados Unidos y Chile ¿Sabían ustedes que esa ley evita que inversiones extranjeras paguen impuestos en Venezuela y los pagan en sus países?

JH: La Chevron Texaco en la Faja del Orinoco paga sus regalías que son del 16% y no paga impuesto, ¿A cambio de eso qué gana Venezuela? Que las empresas venezolanas no paguen impuesto allá. Pero la Ciscono no llega ni al 0.01% de la economía norteamericana, mientras que la Chevron Texaco debe estar representando casi el 3% de la producción nacional, dicho por su mismo presidente.

Es decir, el pueblo venezolano se ve en la obligación de nivelar ese pago inexistente de impuesto de estas empresas extranjeras con el IVA, y cuando comemos en la calle o compramos gasolina nosotros le estamos cubriendo una cuota de los impuestos que debe pagar “el Imperio” que tanto Chávez crítica, o los impuestos de los canadienses o de los chilenos, y fueron leyes que se aprobaron bajo esta revolución en el año 1999.

RC: Según Luis Britto García –un intelectual que apoya a este Gobierno – se dejan de percibir 17 mil millones de dólares por esa ley. Él mismo la ha impugnado y el TSJ le ha denegado tal petición. Entonces ¿De qué revolución estamos hablando? Cuando existen este tipo de leyes o la Ley de Promoción a las Inversiones Extranjeras que no responden a un plan nacional de desarrollo. ¿Por qué no derogar estas leyes y hacer unas que de verdad respondan a los intereses de todos por igual? ¿O por qué no una que peche a la banca que ha sido la gran beneficiaria de este proceso pseudo-revolucionario? Te doy un dato cierto: el sector bancario en el año 2008 tuvo ganancias de 2.300 millones de dólares y pago de impuestos de solo 150 millones de dólares. Estas son las cosas que debemos llevar a la Asamblea Nacional.

Esto no lo podemos decir en los medios de comunicación tradicionales, entiéndase Globovisión, El Nacional, El Universal, porque tienen sus intereses. Sin ir muy lejos Globovisión tienen sus intereses en el Banco Federal.

PM: Jesús habló de que sólo en Portuguesa las primarias cuestan mil millones de bolívares fuertes ¿Quién o quiénes financian la Mesa de la Unidad?

JH: Es un gran pote donde hay empresarios, algunos organismos internacionales, los propios partidos y se ha acordado como regla que los propios candidatos financien sus primarias.

PM: ¿Cuáles serían esos organismos internacionales?

RC: Uno que recuerdo ahorita es la Fundación Conrad Adenauer, que es la sucesora de la "Sociedad de Formación Política Demócrata Cristiana". Hay otras ONG’s europeas, latinoamericanas y también norteamericanas que nos ayudan de diversas formas, como por ejemplo, el financiamiento de testigos electorales para un municipio y así sucesivamente. Pero el grueso del financiamiento de la campaña es venezolano.

PM: Frente a la matriz de opinión que dice que el financiamiento internacional proviene de los intereses mezquinos del Imperio ¿Qué respuestas pudieran darnos?

RC: (risas) El PSUV esta financiado por la Chevron Texaco, cuyo principal accionista es nada más y nada menos que el Sr. George Bush, tanto padre como hijo. Es decir ¿Con qué moral nos acusan?

PM: ¿Lo hacen porque ellos lo hacen, no les parece una excusa muy poco seria?

RC: No, para nada, sólo respondemos sin ningún problema que aceptamos ayuda internacional. Eso es normal en todas partes del mundo, por ejemplo la expedición del Granma en Cuba recibió dinero de Estados Unidos y la reunión fue en la Isla de Cayo Hueso (Key West), en Miami, con comunistas acérrimos que creían que Baptista debía salir del poder.

PM: ¿Qué garantía puede tener la opinión pública, sobre todo la de los seguidores del Presidente de la República, de que los financistas no buscan hacerse del poder a través de un golpe, una insurrección o cualquier otra vía que no sean los votos?

JH: En cuanto a financiamiento, empresas como Polar, las principales bancas nacionales e internacionales, como el Banco Bilbao Vizcaya (BBVA), el Grupo Santander, entre otros, fueron los principales financistas de Chávez en 1998, incluyendo los Cisneros, porque estaban convencidos que él era la mejor opción y sobre todo porque iban a continuar la forma de dominación o el control del poder a través del dinero que aportaban a la campaña. Y bueno, no podemos decir que les salió el tiro por la culata, pero por lo menos les explotó la bala. La expropiación de la Polar en Barquisimeto, es una expropiación relativamente normal, que se hace en todos los países del mundo bajo la base de que yo te pago la expropiación, es decir, le voy a dar una bola de real.

Para un empresario eso no es ni tan malo porque permite reposición de capital, un nivel de circulación de capital pasivo a capital activo. Por ejemplo la expropiación de Supermercados Éxito, ellos salieron ganando, lo único que hicieron fue cambiarle el nombre de Éxito a Bicentenario.

PM: No han respondido la pregunta: ¿Qué garantía tiene la opinión pública de que ese financiamiento tal vez sea usado para salir del Presidente por la vía violenta?

RC: No hay forma ni manera. En primer lugar, porque buena parte de la oposición ha entendido que es inviable y que es un “autosuicidio” un Golpe de Estado. Porque la opinión pública, que no es la que está en los medios, está clarita que la salida es democrática y eso lo ha entendido favorablemente la oposición.

PM: Seguimos sin respuesta: ¿Qué garantía tiene la opinión publica de que no se quiera salir de Chávez “porque él representa una opción progresista para nuestro país”?


RC: No. No nos caigamos a coba. El régimen se está desmoronando y ya no le sirve a la oligarquía financiera que lo montó, pero tampoco a los que votaron por él. Así que es absurdo pensar en golpes.

PM: Pero, no podemos negar que hay parte de la oposición que nunca está de acuerdo con nada que haga este gobierno, sea bueno o malo, para ellos siempre es malo ¿Qué dicen al respecto?

JH: En política, si eres de oposición, tu función es oponerte. Eso es así…

PM: Pero, ¿eso es una oposición ridícula?

JH: No, para nada, porque también es ridículo decir que todo lo que hace Chávez es bueno.

PM: Ser oposición no significa aplaudir todo lo que hace el Presidente Chávez, pero tampoco significa rechazar los logros que éste ha tenido junto a su equipo.

JH: Lo que te estoy confesando es que, si eres de oposición, es natural y por tanto lógico, que no estás de acuerdo con el Gobierno. Pero te aseguro además que ninguno de la mesa de oposición considera que todo lo que ha hecho el Presidente es bueno.

PM: Volviendo a las elecciones del 26 de septiembre ¿Realmente cómo ven ustedes el panorama de la Mesa de la Unidad?

JH: Arrasando. Sabemos que hay sectores apostando lo contrario y otros escépticos. Nosotros no apostamos a que gane la derecha en la Asamblea, Bandera Roja apuesta a la democracia, apuesta al pueblo.

RC: Nosotros estamos en un proceso de despolarización y es producto del desmoronamiento del régimen, no solamente desde el punto de vista de sus miembros principales. Han renunciado varios ministros y también el Gobernador más votado del país.

En este vaivén en el que se encuentra el Gobierno es donde la oposición debe ser inteligente para estimular la despolarización y atender los problemas sociales en miras a ganar la AN. Chávez está tan mal que cuando anunció las medidas eléctricas se olvidó de los boliburgueses, de los militares y de los burócratas y no hubo ningún tipo de manifestación popular espontánea a favor de esas medidas. Al contrario, hubo manifestaciones en contra no dirigidas por la oposición sino orientadas por el discurso opositor que es diferente.

El planteamiento de la oposición es ser más democrático, más progresista, para ir permeando a toda la población. Solo falta que nos convirtamos en una alternativa real que se traduzca en esperanza para esa gente descontenta que está buscando otros caminos diferentes, pero que aún no los tiene. Nosotros como Bandera Roja apostamos a incidir para que la oposición se convierta en esta alternativa.

PM: Hay encuestas que sostienen que por lo menos un 30% de los electores no votarían ni por candidatos del Chavismo ni de la oposición a la Asamblea Nacional. En este sentido, hablamos de los mal llamados “Ni-Ni” ¿Cuáles son los mecanismos de la Mesa de Unidad para que haya candidatos independientes?

RC: Existen. Por ejemplo, está Julio Anzola, exitoso productor agropecuario, candidato por el Circuito Nº 2 del estado Lara. Otro es Iván Simonovis en Baruta.

PM: ¿Ustedes creen de verdad que Iván Simonovis representa a un candidato independiente?

JH: Sí. Él no esta inscrito en ningún partido

PM: Pero, refiriéndonos a este 30% mal llamado “Ni-Ni”, que no se siente identificado precisamente con Simonovis o el Sr. Anzola, ¿Cómo hace un candidato independiente para inscribirse en la Mesa de la Unidad?

RC: A través de los partidos o directamente en la página Web de la Mesa de la Unidad. Tiene como obligación presentarse a la comisión de la Mesa.

PM: Supongan que pierden el 26 de septiembre en la Asamblea Nacional ¿Cuál es el camino a seguir de la oposición y específicamente el de Bandera Roja?

JH: La oposición no es la Unidad Democrática únicamente, la oposición son los dirigentes sociales que pelean en cada barrio, en cada urbanización. En Bandera Roja tenemos una consigna: “En cada mano un fusil, en cada casa un cuartel, en cada esquina un comando, en cada barrio un cuartel, sólo así ganaremos el poder”. Es una consigna que tenemos desde que éramos guerrilla.

Hoy en día es algo similar. Primero, el encuentro con luchadores populares para que junto a la Mesa de la Unidad ganemos las elecciones del 2012. El principal reto de la oposición es conquistar a los sectores intermedios, pues la oposición ya está ganada. Si uno gana en Cojedes, Apure, Bolívar y Portuguesa, gana en Venezuela porque la correlación de fuerza no está determinada por los “Ni-Ni” sino por los estados donde hay mayores niveles de pobreza, que es donde sigue el Chavismo dominando.

PM: ¿Ustedes estarían dispuestos a sentarse a dialogar con el Gobierno Nacional?

JH: ¡Por supuesto! ¿Dónde y cuándo es? Bandera Roja, a pesar de que desde el principio no apoyó al Presidente, tiene infinitos puentes con el Gobierno y sabemos que hay muchos de ellos que reconocen nuestro trabajo. Nosotros hemos recibido ofertas del Gobierno. Por ejemplo, cuando Rafael Navegas todavía era de Bandera Roja (ahora no, pero igual es de la oposición), recibió la disposición de financiamiento de manos de José Vicente Rangel y él no quiso negociar. Y cuando René fue Diputado de Lara, ¿cuántas cosas no le ofrecieron? Así como eso tenemos miles de ejemplos.

_____________
Nota: Puedes seguir a Jesús Hermoso y a René Cedillo en Twitter (@jesus_hermoso y @renecedillor), y hacerles tus propias preguntas. Asimismo, informamos que próximamente será publicada la segunda parte de esta entrevista, en la que conversamos sobre Bandera Roja como organización política.

marzo 12, 2010

De gorras, cartas y renuncias

Ante la renuncia de Henri Falcón al Psuv, les ofrecemos una breve crónica de Ricardo Andrade -uno de nuestros miembros-, casi como un elogio a una virtud que definitivamente no parece estar tan de moda en estos tiempos: la sensatez

Hace un par de días, una amiga me imprimió un artículo que debía leer para ayudar a otro amigo nuestro, que trabaja en una institución pública, a decidir si se lo enviaba o no a su jefa: era “La carta extraviada de Henri Falcón” , publicado en Aporrea por el profesor Erik Del Bufalo, quien no es, por cierto, un lacayo del imperio.

No pocos venezolanos avizorábamos la probabilidad inminente de la renuncia de Falcón al Psuv. Desde hace un buen tiempo, se ha distinguido del resto por unas cuantas sutilezas que pasan, desde luego, por el terreno de los símbolos y los detalles. Quizá por afinidades inevitables, siempre he mirado con atención las gorras de Cardenales que el ex alcalde de mi ciudad natal -y ahora gobernador de Lara- exhibe en donde debería haber, según la lógica totalitaria, una gorra alusiva al partido de gobierno, una boina, o nada. Siempre me ha causado curiosidad que el hombre no hable de “patria, socialismo o muerte”, sino, sospechosamente, de “revolución eficiente” e “inclusión sin exclusión”. Por eso, leer eso de “socialismo ético y productivo”, en su carta abierta al presidente, no me impresiona del todo. Falcón ha combinado su habilidad política con una honestidad dosificada que, a mi parecer, dará buenos resultados. Tal vez podamos comprender ahora cómo es que, siendo despedido del Psuv, aceptara ser reenganchado un poco antes de las elecciones regionales de noviembre de 2008. Si para entonces estaba prohibido correr riesgos, hoy el escenario es distinto: el líder regional más importante del país ha decidido renunciar al partido predilecto de Chávez y militar en Patria Para Todos, una jugada muy inteligente, por tratarse de otra tolda vinculada al llamado “proceso revolucionario”.

Con mucha agudeza, el texto de Del Bufalo trae a colación la maravillosa reacción de Cilia Flores (“¿Es que acaso Henri cree que brilla con luz propia?”) , una verdadera “filípica de la mediocridad”, a decir del profesor. De eso se trata; aquí hay sólo una estrella, y cualquier amago de resplandor –es decir, sensatez o eficiencia- equivale a traición. A este propósito, cita los valores fundamentales que Mario Silva intenta sembrar, desde su programa televisivo, en un revolucionario en formación (“fidelidad”, “lealtad”, “que no muerda la mano que le da de comer”), “atributos que lo mismo pueden atribuirse al hombre nuevo que al perro faldero”.

Mientras unos lo comparan con Arias Cárdenas y otros ven el nacimiento del nuevo líder de Un Nuevo Tiempo, del otro lado no han escatimado energías para señalar la determinación de Falcón como una “traición anunciada”. Lanzo, pues, algunas preguntas al aire: ¿No podría ser ésta, por ejemplo, la decisión sensata de un hombre de izquierda que no comulga con el “clientelismo” y el “grupalismo” del partido de gobierno? ¿No podría tratarse, simplemente, de un cuestionamiento sincero que hace un gobernador sobre la manera en que se tejen las relaciones entre el Ejecutivo nacional y el regional, limitadas a “la emisión de instrucciones” sin oportunidad de diálogo?

¿Que la carta de Falcón es parte de una estrategia? Seguramente. Pero también es expresión de un estado de cosas. Entretanto, el gobernador ya es directivo del PPT (un partido que es rojo pero azul), y seguirá luciendo sobre su cabeza, ahora más que nunca, alguna flamante gorra del Cardenales de Lara. Lo que no atino a predecir todavía es la reacción de la jefa de mi amigo si le hace llegar el artículo.