Guillermo Useche es tesista de la Escuela de Filosofía de la UCV. Además, es Representante estudiantil al Consejo de Facultad de Humanidades y Educación. En esta oportunidad nos envía un texto donde habla acerca del Artículo 109 de la Reforma Constitucional, específicamente de la figura del obrero ahora como parte de la Comunidad Universitaria y por lo tanto con derecho a voto en los procesos electorales internos. Un texto cargado de ironía que nos invita a reflexionar. Un texto que no necesariamente representa la opinión de ProMedio sobre el tema, pero que igual publicamos para discutir. El título del texto es nuestro, puesto que Guillermo lo envió sin título. Ya saben lo que tienen que hacer: Leer, opinar y divulgar. Generemos discusión de nuevo.
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Las características de este momento son, precisamente, las últimas. En un artículo que pretende introducir la Asamblea Nacional en la propuesta de Reforma Constitucional se establece el voto igualitario para todos aquellos q hacemos vida dentro de los espacios de la Universidad. No es el objetivo de este escrito abordar la discusión del voto 1x1 de los estudiantes sino únicamente al derecho a voto q la A.N. pretende adjudicar a empleados y obreros mediante esta reforma.
La ley de universidades establece que los miembros de la comunidad universitaria son los estudiantes y los profesores. Esa es la razón legal del porqué los obreros y empleados no votan en las elecciones de las autoridades en las casas de estudio. Sin embargo, más allá del ámbito legal que -ha sido demostrado- puede cambiar gracias a la voluntad de los que se encuentran en el poder, hay un hecho que difícilmente será afectado: el acto académico sólo se genera entre alumnos y profesores. He aquí el origen del espíritu de la ley. La academia, su esencia, se encuentra en la construcción del conocimiento, proceso que es compartido por profesores y estudiantes y en el cual los obreros y empleados tienen funciones de facilitación diversas e importantes pero nunca indispensables. La universidad ni siquiera es, en última instancia, el espacio físico en que se lleva acabo la elaboración del conocimiento sino el proceso en sí.
Decir que existe exclusión por el hecho de hacer cumplir este requisito es equivalente a decir que existe exclusión cuando se le impide a un ciudadano extranjero votar en nuestras elecciones presidenciales. Igualmente es común escuchar que los empleados y obreros son afectados por las decisiones tomadas por el rector de turno y que, debido a esto, es necesario que su voz se escuche en las elecciones de autoridades. Quienes levantan la voz para hacerse eco del mencionado argumento olvidan que los empleados y obreros tienen autoridades sindicales que son electas por ellos para que sus peticiones lleguen a oídos de las autoridades universitarias. Son ellos, los dirigentes sindicales, quienes deben representar el papel para el cual se les designa. Son ellos, los dirigentes sindicales, quienes deben hacer la voz de los obreros y empleados así como son los representantes estudiantiles quienes deben hacer valer la voz de los estudiantes.
El resto de las motivaciones, y estas aún un tanto, no obedecen sino la práctica de un populismo que esconde en su seno intenciones distintas a querer reivindicar un derecho de excluidos sociales. Juegan con el sentimiento del pueblo y convierten sus esperanzas en instrumentos de manipulación.
No deja de ser interesante plantearse un escenario igual pero desde nuestra perspectiva: Los estudiantes, ya que nuestras actividades se ven afectadas por las decisiones que toman los obreros y empleados, y cansados de la exclusión fascista a la que nos hemos visto sometidos durante años, y en nombre del poder estudiantil popular: ¡Exigimos tener voto 1x1 en las elecciones de los sindicatos de obreros y empleados de la universidad!
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Guillermo Useche Florez

